Y nada... comienzo a hacer cosas... a salir, nada muy elaborado, sòlo caminar, conversar con gentes que no veìa hace mil años.
Me extrañò que muchos se acercaran, cìnicamente, a decirme: "oye y què pasò con la travesti?? te sigue molestando??" los mismos que me dieron la espalda o inventaron màs de una cosa en el pasado hoy me hablan para pedirme disculpas... pffff... gentes raras, en fin no me devolverè.
La cosa es que ya veo a nuevas gentes, de mis contactos anteriores, adiòs con la mayorìa (yo creo que el Open Door se quedò abierto, pero bueeee), de estas personas aparecidas, en cuanta parte, una nena amada me invitò unos sushis, que genialoso el lugar, el tata japonès era de real japanessssse, cuchillas para allà, cuchillazos para acà y PAF!!! mi orden en el plato.
Daniela es un encanto, de esas personas que conversan bajo, temas interesantes (desde Bjork, pasando por polìtica y Blondie sin chistar), ondera, de lentes plàsticos gigantes y chasquilla Ameliè redondeada en un pañuelo muy pin up... bellìsima. Todo taaaan bien, hasta que se le saliò lo truculenta: "... alò?? donde estas?? si claro... en el sushi de siempre... pero claro amigo vente que estoy con un amigo nuevo que es maqui... siiii... èl" No se què onda el mundo que se las dan de casamenteros, para colmo, poco disimulados, creo que serìa mejor que me dijeran no se, viene un amigo que te quiere ver, tengo un conocido que es un amor, conozco a... què se yo, alguna cosa màs directa, pero esos llamados absurdos me cansan, creo que es el hecho de que traten de hacerme tonto, pasando por poco directos; me crea una rabia que se dirige a la persona que aùn no veo, el que està del otro lado de la lìnea telefònica, en este caso. Puntualmente tiene nombre pero da igual, por ahora serà NN kajskajsaksj.
Poooobre... llega a la mesa me mira, bajito de pestañas largas bien encrespadas, vestido cuasi con explosiòn Zara (no hay nada que deteste màs que un gay tratando de ser fashion), con explosiòn de Jean Paul Gaultier Le Male, mal punto, detesto esa fragancia. Se sienta, me mira, odio que me miren cuando ceno, habla y habla y habla... ah, me olvidaba, habla.
Fueron interminables minutos de chàchara en que describiò un currìculum amplio. Luego, nos dejò dialogar.
Peor.
A cada cosa que yo decìa su pensamiento era igual. Sus gustos eran, curiosamente,idènticos.
Lleguè, despuès de una cena de horas milenarias, a la conclusiòn de que no estoy listo para conocer gente en plan sentimental, detesto eso.
Una vez cancelada la cuenta mi molestia era evidente. QUERÌA HUIR.
Al fin fuera. Caminè muchas cuadras y Daniela me llama, que su amigo quedò encantado, que esto, que el otro... "le puedo dar tu nùmero Mau??" ni se te ocurra, no busco a nadie, me cargò tu amigo, me cargò tu cena, me cargaste tu, eso no se hace y bla bla bla... como es mi costumbre, me explayè.
Seguì caminando, hacìa frìo, pero el dolor de la frente me hacìa reaccionar y disfrutar la noche. Despuès de un rato era tanta mi risa de recordar la situaciòn que me arrepentì de ser tan duro con mi nueva conocida, ella solo tratò de hacer bien a ambos (aunque claramente yo pasè de largo en esto). La llamè y quedè tranquilo.
Sentado en el Parque Bustamante, volvì a reìr de la situaciòn, de ahì melancolìa. Pero venìa mi radiotaxi, ya dentro el chofer, que me conoce de tiempo, me pregunta por mi noche, nada, le contestè, trataron de caZarme pero me resistì... akajskajsaksj

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